Quiero a mi lado a alguien que viva el presente y deje
atrás el pasado sin pensar en un futuro incierto.
Quiero a mi lado a alguien sin equipaje, que tenga
ganas de decir lo que siente a cualquier hora del día.
Quiero a mi lado a alguien que me mire y sienta magia
en su mirada, alguien que me tome de la mano y no me suelte al llegar al otro
lado de la calle.
Quiero a mi lado a alguien que llene de fotos la
nevera, que pinte mi vida de colores, alguien que me vea con los ojos cerrados,
es decir que me sienta realmente.
Quiero a mi lado a alguien que en el cine lance canchita,
alguien que me bese frente a 25489634554782 mil personas como si estuviéramos
solos, alguien que me acompañe al hippie sunday, alguien que entienda mis
silencios y mis bullicios.
Quiero a mi lado a alguien que esté dispuesto a
ensuciarse la ropa con pintura, a pintarse la cara, el cuerpo, la vida, el
alma, alguien que quiera jugar conmigo.
Quiero a mi lado a alguien que me cante aunque no
tenga buena voz, alguien que me pinte aunque no sepa pintar, alguien que me
baile aunque no sepa bailar.
Quiero a mi lado a alguien que me cuide y que se deje
cuidar, alguien que prefiera ver las estrellas en el jardín conmigo, alguien que
me ame y se deje amar.
Quiero a mi lado a alguien que me deje “jugar”
mientras maneja.
Quiero a mi lado a alguien con quien ver el partido de
fútbol.
Quiero a mi lado a alguien a quien le pueda cocinar,
llevarle el desayuno a la cama, cocinar juntos.
Quiero a mi lado a alguien que entienda mi vida, que
respete mis decisiones, alguien que entienda que realmente soy una princesa
diferente, una princesa hippie que no le gustan los príncipes azules y que mataría
por un lobo feroz.

