
Tenías un mes de nacido cuando te vi por primera vez y me
enamoré de ti, supe que serías especial desde el primer momento. Te enseñamos
tantas cosas y aprendías rápido. Te ganaste a toda la familia con tu encanto y
compañía. Creciste junto a nosotros dándonos tantas alegrías y emociones, nos
enseñaste a amarte y cuidarte con todo
el corazón. Compartiste toda tu vida con nosotros, 12 hermosos años
queriéndote, abrigándote, engriéndote. Te extrañamos tanto, nos haces mucha
falta, te necesitamos, sentimos mucho tu ausencia, tenemos un hueco en el
corazón y un vacío en el alma. Extraño ver tus ojitos, que me des la patita,
servirte tu comida, sacarte a pasear, verte dormir y oírte roncar, extraño que
me des besito en la nariz y cantarte canciones románticas. Extraño que entres a
mi cuarto y me despiertes con un beso de verdadero amor (una lamida en la
cara). Ya nada es igual…
Él es mi perrito, se llama Dollar, era zurdo y cantaba
villancicos, es un “gentlecan”, siempre obediente y un gran compañero fiel.
Nació el 11 de Septiembre del 2000 y se fue al cielo el 24 de Noviembre del
2012, lo mandamos a cremar y lo tenemos en la casa con flores, su foto y su pollo de
juguete en uno de los lugares donde más se ponía.
Estoy tratando de escoger unas
fotos para hacerle un collage pero hasta ahora no puedo, me duele tanto que se
haya ido que al ver todas las fotos termino con el corazón todo retorcido y los
ojos llenos de lágrimas.
Sé que desde el cielo nos sigues cuidando y acompañando, te
amamos mucho y te necesitamos bebé.

