
Se supone que fue lo mejor, que lo que decidimos está bien, que cada uno deberÃa de andar por su camino sin mirar atrás, que no debemos cruzar palabras ni miradas. Suponemos muchas cosas esperando que todo esté bien o mejor que antes. Y asà continuamos nuestras vidas, tratando de no pensar en el pasado porque cabe la posibilidad que se nos salga una sonrisa o terminemos con el alma apachurrada. A pesar de todo aún no me atrevo a decirte en voz alta que se acabó, y luego cualquier dÃa verte por ahà con alguien y volver a derrumbarme. Mientras trato de seguir con mi vida, quizás con alguien más, no me dejas, terminas haciendo algo para desequilibrarme como siempre. Pero no puedes hacerme esto, no puedes aparecer y desaparecer, ahora es cuando estoy preparada para estar sin ti y vivir con eso, he llorado hasta que me ha dolido el alma, y ahora me da igual, de verdad que me da igual. Pero lo que no quiero es tenerte un instante y aferrarme a ti y que al dÃa siguiente ya no estés. Y al dÃa siguiente sigas sin estar y al dÃa siguiente tampoco y al siguiente tal vez vuelva a tenerte. No me compensa, tú no me compensas. Si quieres quedarte, pues quédate, sabes que en el fondo es lo que más quiero, pero si no quieres estar, vete ya y hazlo rápido que no quiero que me duela. Aléjate de golpe de mÃ, porque quiero que tu ausencia no me duela más que tu presencia. Quiero un contigo o un sin ti, pero no lo que hay en medio, no quiero tus restos ni tus pedazos ni las sobras de tu tiempo. ¿Sabes? TenÃa miedo de que esto terminara pero ya he comprendido que dejar ir no significa darse por vencida, sino aceptar que hay cosas que simplemente no pueden ser. En nuestro caso, no pudo ser desde el principio, empezamos como un juego de niños en el que perdÃa el que se enamorara, pero queda claro que arriesgar el corazón es lo que nos da vida y que ni yo sé jugar sin que haya sentimientos, ni tú puedes luchar por mà ni hablarme de un futuro juntos. Ya sólo me queda el recuerdo de lo que tuvimos y es verdad eso que dicen de que nada sucede por casualidad, y que si tú no eres para mÃ, es porque alguien mejor que tú… vendrá.

