Welcome to my blog, hope you enjoy reading
RSS

sábado, agosto 11, 2018

No se lo digas...

No se lo digas pero a veces sueño con él, sueño cosas raras, sueño que está aquí, lo sueño con mi familia, que estamos juntos, que me ha perdonado y que todo está bien. Sueño con el futuro, el mismo que planeamos alguna vez. Otras veces sueño que está pero que no me ve, lo sueño distraído, extraño, distante - esto último es algo un poco más cercano a la realidad -
Pero en todos los sueños yo siempre siento lo mismo, los latidos de mi corazón, los suspiros, atenta a cualquier detalle, esa sensación de no querer perderlo.

No se lo digas pero a veces sé que me stalkea, seguro por curiosidad, quizás quiere saber cómo estoy y no se atreve a preguntarme. Sé que se acuerda de mí, con rencor seguro, o algún sentimiento negativo. O a lo mejor le importo aunque sea un poquito, o eso es lo que quiero creer. Vaya que sí soy tonta.

No se lo digas pero a veces yo también lo stalkeo, y veo que sigue siendo el mismo loco de siempre, con esa sonrisota que tanto me (encanta) encantaba, el brillo de sus ojos, su luz. Me alegra ver que sigue haciendo lo que le gusta, que está cumpliendo sus metas y que le vaya bien, realmente me da mucho gusto, merece todo lo bueno que le pasa.

No se lo digas pero a veces me acuerdo de él, de su forma de hablar, del tono de su voz, del sonido de su risa, de cómo me miraba, de su perfil. Han pasado ya tantos años. Recuerdo que fue capaz de derribar todas las barreras que puse para que nadie se acercara. Él estuvo ahí cuando yo hacía de todo para alejarlo - era la manera que opté para protegerme. Fui una estúpida, lo sé. Y me pregunto ahora si es feliz, si está comiendo bien, si está durmiendo lo suficiente, si ya no se lastima los dedos cuando toca tan fuerte la guitarra, si ella lo está cuidando, si lo quiere como merece.

No se lo digas pero a veces quisiera encontrármelo en algún lugar, así, de casualidad, ver su reacción, ver su expresión al verme después de todo este tiempo, ver su cara, sentir si aún hay magia cuando me mira. Lo más probable es que no haya nada, ni siquiera sé si me saludaría, pero déjame, solo fantaseo un poco.

No se lo digas pero borré todas nuestras conversaciones después de leerlas muchas veces. Era una forma desesperada de intentar sacarlo de mi vida - como si fuera tan fácil - al menos para mí no lo fue, lo que para él sí. Tampoco le digas que nuestras fotos y vídeos no los he podido borrar, los tengo guardados en mi compu, en una carpeta dentro de otra carpeta dentro de otra carpeta y otra carpeta y así. Pero ahí están. Quizás ya sea hora de ver todo por última vez y borrarlo.

No se lo digas pero a veces no lo quiero, porque ya no debo, y a veces, solo a veces, lo culpo, por no querer escucharme, por no perdonarme, por irse sin voltear, por eliminarme de su vida. Y me olvido de él, me enamoro de alguien más e intento ser feliz y lo he logrado algunas veces, o muchas. Es que hasta ahora pienso que aún queda algo pendiente para cerrar nuestra historia.

No se lo digas pero siempre me culpo, por no darme cuenta a tiempo lo que valía su presencia, lo que me costaría su ausencia. Lo difícil que se lo hice, todo lo que le dije para que se aleje, para que se vaya, para que no me enamorara, para que ya no me buscara más. Qué irónica fue nuestra historia. Se dividió en tres etapas, cuando él me quería y yo no, cuando nos queríamos y cuando yo lo quería pero él ya no. Putas decisiones, puta vida.

No se lo digas pero una vez fui a buscarlo hace mucho tiempo y lo vi con ella. Y en serio, por favor, te lo ruego, no se lo digas, pero esa noche mi corazón se rompió para siempre y me morí un poco. Esto fue una de las cosas más tristes que he tenido que superar.

No se lo digas pero a veces me miro al espejo y repito las palabras que él me decía cuando me ayudó a quererme, cuando yo solo decía cosas negativas de mí misma y él resaltaba lo positivo y me sorprendía haciendo algo lindo, algo divertido o algo gracioso. Cuando me decía que era irresistible, cuando me quería, cuando le importaba, cuando se esforzaba por conquistarme - finalmente lo hizo, y mira de qué forma -

Él logró que yo volviera a creer en el amor cuando estaba destruída, él me hizo mucho bien, él me salvó de la depresión en la que estaba. Él es importante en mi vida, esté o no, él siempre será mi héroe, él tiene un lugar en mi corazón para siempre, aunque para él esto ya no signifique nada. Él me rescató, su mano debía tomar la mía, sacarme de la oscuridad, llevarme a la luz y soltarme después, esa era su misión conmigo y lo hizo. Aunque me haya quedado con ese sinsabor de perderlo después de haberlo tenido. Él me rompió el corazón de la forma más bonita y se quedó - sin saberlo - con un pedacito en su vida.

Y ya...
si quieren,
esto último sí se lo pueden decir.

0 comentarios:

Publicar un comentario