Tengo tantas cosas por escribir que no sé exactamente por dónde empezar.
Bueno, intentaré ordenarme un poco...
Los que me conocen y los que siempre me leen, sabrán que últimamente las cosas no han sido tan bonitas para mí, que estuve en un lapsus en mi vida en el cual me dejé, me rendí y perdí bastante, pero bastante la fe y la esperanza. Debo confesar que llegué al punto de pelearme con Dios, ese tipo de peleas en las cuales, le reclamas y le dices: "o sea... ¡¡DIOS!! ¿qué te he hecho para que me pasen tantas cosas malas? ¿cómo permites que me sienta así, tan poca cosa? Tú sabes que no merecía lo que me pasó. ¿Por qué eres tan injusto conmigo?"
Creo que nunca lo he escrito por acá, pero yo no rezo, yo no voy a misa ni entro a una iglesia por las malas experiencias que he tenido cuando más necesitaba ayuda. Yo hablo con Dios, le agradezco, le reclamo, le lloro, le cuento cuando estoy feliz, le pido paz y tranquilidad. La mayoría de veces siento que no me escucha y es cuando dudo. Estoy tan acostumbrada a que las cosas me salgan mal, las planee o no, a que todo me salga al revés, a que de todas las opciones de respuesta justo me pase la peor, que cuando me pasa algo bueno, aunque sea pequeñito o para muchos insignificante, siento una alegría en el alma y en el corazón tan grande, que muchas veces, me tildan de exagerada. Yo los entiendo, porque quizás a ellos siempre le pasan cosas buenas y ya no las aprecian tanto como yo. Yo disfruto mucho esas pequeñas-grandes felicidades, realmente me siento feliz, no sé por cuánto tiempo, normalmente es pasajero, pero... en serio, lo aprecio, lo valoro, y mucho. Aunque a primera impresión no me la crea y me pregunto: "¿es en serio todo esto? ¿qué clase de brujería es ésta?"
Estos días estoy así, recuperando un poco la fe y la esperanza que estaba perdiendo, estoy reconciliándome con Dios, o sea... aún no es la mejor relación, pero ahí voy.
Es porque me están pasando cosas buenas, las estoy disfrutando y agradeciendo, me siento tranquila, estoy durmiendo bien, todos me dicen que se me ve mejor y eso me anima mucho más. Aún así siento que todavía tengo algo pendiente con Dios, Él lo sabe, perfectamente sabe lo que curaría ese dolor que arrastro en mi vida, que me atormenta de vez en cuando. Yo quiero confiar que muy pronto tendré esa paz que necesito y será permanente, que ya no es justo atormentarme por eso, como dicen... son cosas del destino, con ese también ando peleada, pero, en fin, ese es otro tema.
Hoy quiero seguir sintiéndome tranquila y contenta, solo eso.


2 comentarios:
Sólo trata de aclararte, de pensar que la mala racha nos coge a todos, y que si a veces nos hacemos un mundo de desastres en nuestra cabeza, al final todo queda allí, en pensamientos e hipótesis a las que le damos vuelta. Sólo vive, haz tus cosas normal, no planees nada, sigue con lo tuyo y no pidas permiso, sólo hazlo. Y cuando menos te lo creas, ya estarás lista.
Hola, recién leo esto. Muchas gracias por todo lo que me dices 😊💙
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