
Ayer en
la madrugada, no sé por qué estuve leyendo posts antiguos de mi blog, esas
cosas que habĂa escrito hace mucho tiempo. No pude evitar llorar, me pregunto…
¿cĂłmo pude querer tanto a alguien y que ese alguien sea justo el mismo que me
haya destruido la vida?… llorĂ© no porque me duela, llorĂ© porque al leer tantas
cosas, tantos sentimientos, con esas palabras, algunas bonitas y otras bastante
fuertes, pienso en todo lo que pasĂ©, lo veo como una pelĂcula, desde otro
ángulo y de verdad siento que di todo como siempre lo he hecho pero a la persona
equivocada. Y me di cuenta que ahora sigo haciendo lo mismo, en éste momento de mi vida, con mi lobo, siento que hago demasiado, porque asà soy, no puedo evitarlo y termino cayendo de cara al
darme cuenta que a veces esas cosas no le importan. Vuelvo a
cometer los mismos errores del pasado, esperando sus miserias, tan solo
por “ese instante de felicidad” o por pensar que Ă©sta vez será diferente o que todo puede cambiar. Y se complica todo por no saber dĂłnde parar…
¿en quĂ© momento es necesario soltarlo?
Y fue
asà como una vez más me sorprendà rebuscando en la basura sentimientos que no
debo tener, porque se me ahoga el corazón, me confundo con esa felicidad traicionera que termina cerrándome la
puerta o sentándose en algún bar, mientras mi dignidad se ha quedado esperando
a que vuelva. Y sigo molesta conmigo misma, hoy me entiendo pero no me
soporto, pequé nuevamente, permità que mis demonios se salgan de control, y eso
no me gusta, me hace daño, pero al mismo tiempo me hace ver verdades que no
quiero escuchar de los demás, detesto ser asĂ, me evitarĂa mucho dolor siendo diferente, ¿cĂłmo puedo luchar conmigo misma, tratando de ser lo que no soy?
Eso, ser lo que no soy… ¿se puede ser feliz asĂ? No puedo vivir fingiendo
¿acaso es válido hacer eso? ¿A quiĂ©n estarĂa engañando? DeberĂa ser más frĂa,
pero no es mi naturaleza, ese es mi gran problema.
Y mi
presente se complica… leyendo cosas que no debo, quĂ© horrible se siente ser nadie para Ă©l, que me lo
recuerde siempre, y que yo siga ahĂ, a pesar de todo, escondiendo mi dignidad y suelo conformarme tan
solo con un poco de él, con un momento, unas horas, unas noches, unas caricias,
una que otra frase de amor, un te quiero inesperado… soy feliz ese instante pero despuĂ©s vuelvo
a sentirme miserable, ya sĂ© que no debo esperar nada, pero ¿a quiĂ©n quiero engañar? Espero
que sea feliz, feliz conmigo, Ă©l cree que es malo para mĂ, yo pienso lo contrario pero no quiere darse cuenta, y eso ya escapa de mis manos... al final termino engañándome a
mà misma diciendo que no me importa y que ya no quiero nada más con él, que ya
fue suficiente y que no vale la pena, cuando por dentro solo quiero que me tome de la mano y me diga
que no me vaya. Estás mal Sandra, muy mal.

