Welcome to my blog, hope you enjoy reading
RSS

domingo, junio 01, 2014

Mi cuento roto


De todo lo que me ha pasado en la vida, lo bueno… lo malo… lo triste… siempre he tratado de aprender, he intentado entender el “por quĂ© de las cosas”. Hace un tiempo lleguĂ© a la conclusiĂłn que lamentablemente estoy acostumbrada a que me fallen o a perder a la persona que quiero a mi lado. He perdido amigos y amores, más amores que amigos…

Todo esto empezĂł porque el primer hombre que me fallĂł en la vida fue mi papá, fue hace mucho tiempo cuando se me cayĂł del altar en el que lo tenĂ­a, desde ese momento sentĂ­ un rechazo  hacia Ă©l. SĂ© que suena raro pero desde que era niña quise que mis papás se divorciaran porque eran tantos los problemas que preferĂ­a eso. No entendĂ­a… no entraba en mi pequeña cabecita que si se llevaban tan mal por quĂ© seguĂ­an viviendo juntos, me da pena haber sentido eso, aunque suena bastante lĂłgico. Cuando era adolescente comenzaron los problemas más fuertes con mi papá, desde ese momento me convertĂ­ en la chica rebelde, la problemática, la incontrolable, la insolente y no sĂ© quĂ© otras etiquetas más que se me pusieron solo por el hecho de no quedarme callada y reclamar por algo que no me parecĂ­a. Cuando mi papá no me dejaba salir, yo me escapaba y cuando me daba permiso, no me daba plata ¿jodido no? Entonces fue cuando decidĂ­ volar, siempre he sido un alma libre a pesar que me quisieron limitar. BusquĂ© trabajo, tenĂ­a 16 años y mi mamá firmĂł un permiso para poder trabajar, anfitrionaba eventos, pagaban bien y tenĂ­a para mis juergas y mis cosas, nunca quise pedirle nada a mi papá y eso le jodĂ­a mucho, nunca entenderĂ© por quĂ©, igual siempre quiso dominarme pero nunca pudo. Cuando tenĂ­a 20 años tuvimos un enfrentamiento terrible y mi papá me botĂł de la casa, mi mamá lloraba y yo pues me fui con 2 maletas y 180 soles en la billetera, llorando pero decidida… y pues la sufrĂ­, dejĂ© mis estudios y trabajaba para sobrevivir, gorreaba comida en casa de mi abuelita o mis tĂ­as (de vez en cuando me quedaba a dormir). Pasaron varios meses en los cuales no crucĂ© palabras con mi papá, y mi mamá siempre lloraba, ella fue la más afectada de todos, lo sĂ©, pero yo hice lo que tenĂ­a que hacer y no me arrepiento. Las cosas no fueron fáciles y despuĂ©s de casi 3 años pude estabilizarme un poco econĂłmicamente y decidĂ­ volver a estudiar, fueron tiempos intensos, fuertes, vendĂ­a mis cosas para poder pagar las boletas de la universidad, a fin de mes llegaba con las justas, felizmente habĂ­a mucha gente a mi alrededor que me ayudĂł un montĂłn, entre familiares y buenos amigos la vida se me hizo menos complicada. Yo ya tenĂ­a contacto con mi papá pero de lejos, sentĂ­a que las cosas iban mejor asĂ­… a distancia. Desde ese tiempo hasta hoy no he podido reconciliarme con Ă©l, no he curado heridas y de vez en cuando (casi siempre) chocamos. La psicĂłloga me dijo que nunca me irĂ­a bien con un chico porque me llevo mal con mi papá, quizás sea cierto… quizás eso lo tengo tan grabado en el subconsciente que me lo creĂ­, es que mi papá y yo nos complicamos, no me entiende y no lo entiendo.

Después de un tiempo comencé a analizar todo lo que había pasado, logré comprender a mi mamá, no como madre ni como hija, sino como mujer y eso me unió más a ella, siempre pensé y hasta ahora que le faltó carácter, lamento haber sido el motivo de muchas tristezas para ella, es lo único de lo que me arrepiento en la vida.

Entonces… volviendo al tema, es por eso que cuando algo bueno me pasa… sĂ© que en algĂşn momento va a acabar, cuando encuentro a alguien bueno, lo pierdo por alguna razĂłn, cuando encuentro a alguien complicado, confundido me aferro demasiado y suelen lastimarme más de lo normal.

Hubo un momento que sentí que mi vida podía cambiar... cuando me enteré de algo, a pesar de todo, sentía que había encontrado mi motivo para ser fuerte, valiente, hasta que irónicamente fue la misma vida que me lo arrebató, llámenlo destino, universo o whatever. Fue el momento más terrible de mi vida y pues me hundí, perdí todo tipo de esperanzas, había confirmado que le caigo mal a la suerte o ella es la que me cae mal. Por un tiempo perdí la magia de confiar en la gente, en la vida, en el destino, ese destino que me había marcado. A pesar de todo ahora yo solo sigo esperando que llegue alguien que realmente me salve del abismo en el que estoy, yo ya me cansé de perder a la gente que quiero conmigo, me cansé de soltar amores que de verdad me importan, que me hacen bien. Yo no soy una mala persona, nunca he lastimado a propósito a alguien, nunca hice algo indebido que no pase de travesuras, siempre he querido curar a mis chicos a pesar que no puedo curarme a mí misma, pero termino perdiéndolos por alguna razón y vuelvo a lo del comienzo de curar heridas primero con mi papá, lo amo pero nos complicamos. No sé si lograré reconciliarme totalmente con él, no sé si después de eso encontraré a mi hombre o quizás mi destino sea quedarme sola, lo que sí sé es que ya me cansé de intentar y terminar siempre peor. He sido muy feliz pero he llorado mucho más, siempre he sido paz y eso mismo quiero.

Siempre diré que vale la pena arriesgar aunque al final termine destruida, quién sabe si en una de esas logro que la suerte se equivoque y juegue a mi favor.