De todo lo que me ha
pasado en la vida, lo bueno… lo malo… lo triste… siempre he tratado de
aprender, he intentado entender el “por quĂ© de las cosas”. Hace un tiempo
llegué a la conclusión que lamentablemente estoy acostumbrada a que me fallen o
a perder a la persona que quiero a mi lado. He perdido amigos y amores, más
amores que amigos…
Todo esto empezĂł
porque el primer hombre que me falló en la vida fue mi papá, fue hace mucho tiempo
cuando se me cayĂł del altar en el que lo tenĂa, desde ese momento sentĂ un
rechazo hacia él. Sé que suena raro pero
desde que era niña quise que mis papás se divorciaran porque eran tantos los
problemas que preferĂa eso. No entendĂa… no entraba en mi pequeña cabecita que
si se llevaban tan mal por quĂ© seguĂan viviendo juntos, me da pena haber
sentido eso, aunque suena bastante lĂłgico. Cuando era adolescente comenzaron
los problemas más fuertes con mi papá, desde ese momento me convertà en la
chica rebelde, la problemática, la incontrolable, la insolente y no sé qué
otras etiquetas más que se me pusieron solo por el hecho de no quedarme callada
y reclamar por algo que no me parecĂa. Cuando mi papá no me dejaba salir, yo me
escapaba y cuando me daba permiso, no me daba plata ¿jodido no? Entonces fue
cuando decidĂ volar, siempre he sido un alma libre a pesar que me quisieron
limitar. BusquĂ© trabajo, tenĂa 16 años y mi mamá firmĂł un permiso para poder
trabajar, anfitrionaba eventos, pagaban bien y tenĂa para mis juergas y mis
cosas, nunca quise pedirle nada a mi papá y eso le jodĂa mucho, nunca entenderĂ©
por quĂ©, igual siempre quiso dominarme pero nunca pudo. Cuando tenĂa 20 años
tuvimos un enfrentamiento terrible y mi papá me botó de la casa, mi mamá
lloraba y yo pues me fui con 2 maletas y 180 soles en la billetera, llorando
pero decidida… y pues la sufrĂ, dejĂ© mis estudios y trabajaba para sobrevivir,
gorreaba comida en casa de mi abuelita o mis tĂas (de vez en cuando me quedaba
a dormir). Pasaron varios meses en los cuales no crucé palabras con mi papá, y
mi mamá siempre lloraba, ella fue la más afectada de todos, lo sé, pero yo hice
lo que tenĂa que hacer y no me arrepiento. Las cosas no fueron fáciles y
despuĂ©s de casi 3 años pude estabilizarme un poco econĂłmicamente y decidĂ
volver a estudiar, fueron tiempos intensos, fuertes, vendĂa mis cosas para
poder pagar las boletas de la universidad, a fin de mes llegaba con las justas,
felizmente habĂa mucha gente a mi alrededor que me ayudĂł un montĂłn, entre
familiares y buenos amigos la vida se me hizo menos complicada. Yo ya tenĂa
contacto con mi papá pero de lejos, sentĂa que las cosas iban mejor asĂ… a
distancia. Desde ese tiempo hasta hoy no he podido reconciliarme con él, no
he curado heridas y de vez en cuando (casi siempre) chocamos. La psicĂłloga me
dijo que nunca me irĂa bien con un chico porque me llevo mal con mi papá,
quizás sea cierto… quizás eso lo tengo tan grabado en el subconsciente que me
lo creĂ, es que mi papá y yo nos complicamos, no me entiende y no lo entiendo.
Después de un tiempo
comencĂ© a analizar todo lo que habĂa pasado, logrĂ© comprender a mi mamá, no
como madre ni como hija, sino como mujer y eso me unió más a ella, siempre
pensé y hasta ahora que le faltó carácter, lamento haber sido el motivo de
muchas tristezas para ella, es lo Ăşnico de lo que me arrepiento en la vida.
Entonces… volviendo
al tema, es por eso que cuando algo bueno me pasa… sĂ© que en algĂşn momento va a
acabar, cuando encuentro a alguien bueno, lo pierdo por alguna razĂłn, cuando encuentro a alguien complicado, confundido me aferro
demasiado y suelen lastimarme más de lo normal.
Hubo un momento que sentĂ que mi vida podĂa cambiar... cuando me enterĂ© de algo, a pesar
de todo, sentĂa que habĂa encontrado mi motivo para ser fuerte, valiente, hasta
que irónicamente fue la misma vida que me lo arrebató, llámenlo destino, universo o whatever. Fue el momento
más terrible de mi vida y pues me hundĂ, perdĂ todo tipo de esperanzas, habĂa
confirmado que le caigo mal a la suerte o ella es la que me cae mal. Por un
tiempo perdĂ la magia de confiar en la gente, en la vida, en el destino, ese
destino que me habĂa marcado. A pesar de todo ahora yo solo sigo esperando que
llegue alguien que realmente me salve del abismo en el que estoy, yo ya me
cansé de perder a la gente que quiero conmigo, me cansé de soltar amores que de
verdad me importan, que me hacen bien. Yo no soy una mala persona, nunca he
lastimado a propĂłsito a alguien, nunca hice algo indebido que no pase de
travesuras, siempre he querido curar a mis chicos a pesar que no puedo curarme a mà misma, pero termino perdiéndolos por alguna razón y vuelvo a lo
del comienzo de curar heridas primero con mi papá, lo amo pero nos complicamos.
No sé si lograré reconciliarme totalmente con él, no sé si después de eso
encontraré a mi hombre o quizás mi destino sea quedarme sola, lo que sà sé es
que ya me cansé de intentar y terminar siempre peor. He sido muy feliz pero he
llorado mucho más, siempre he sido paz y eso mismo quiero.
Siempre diré que
vale la pena arriesgar aunque al final termine destruida, quién sabe si en una
de esas logro que la suerte se equivoque y juegue a mi favor.

