Pude ver su auto negro a lo lejos, estaba muy nerviosa,
salĂ, me temblaban las manos, y tenĂa “esa” sensaciĂłn en el corazĂłn que siempre
sentĂ, ya dije que no puedo escribir nada bueno de Ă©l, a pesar que fui feliz,
fueron más las lágrimas que me ocasionó y eso me hizo cerrar la posibilidad de
recordar los buenos momentos que vivimos. Estaba ahĂ esperando, subĂ al auto,
olĂa igual que siempre, no sabĂa cĂłmo saludarlo, ni cĂłmo mirarlo, rápidamente
se me llenaron los ojos de recuerdos y me dio un beso… en la mejilla, no sabĂa
quĂ© decirle ni cĂłmo empezar, tenĂa 3 nudos en la garganta, uno por cada año
vivido con Ă©l, “que linda estás” me dijo. “QuĂ© huevĂłn eres” le dije. Me abrazĂł
y llorĂł, nunca lo habĂa visto llorar asĂ, como un niño, no me dijo nada, sĂłlo
llorĂł… y yo tambiĂ©n, necesitaba decir tantas cosas, todo lo que sentĂ antes, lo
que sentĂ despuĂ©s y lo que siento ahora, quĂ© difĂcil volver a traer el pasado
con la misma intensidad, poder decirle por fin lo que realmente tengo en el
corazón desde hace tanto tiempo, para que después de años recién pueda entender
que una mujer siempre es la más afectada en ésta situación, por qué me aferraba
tanto a ese amor desvanecido y por qué
siempre lo perdonaba cuando volvĂa, nunca habĂa entendido cuán doloroso pudo ser
para mà pasar todo lo que pasé sola, y lo cobarde que fue al comportarse de esa
manera, he llorado y he sentido que no me queda ni una lágrima más para él,
pude ver en sus ojos verdes enrojecidos la culpa y el remordimiento que no lo
han dejado vivir en paz porque nunca hizo las cosas bien, porque siempre pensĂł
en sĂ mismo y no se dio cuenta que alguien más podĂa depender de Ă©l, y no me
refiero a mĂ. Le dije exactamente con fechas, horas, lugares, sentimientos y
rencor todo. Mientras hablaba yo lloraba, se me entrecortaba la voz y no podĂa
respirar bien, me agarrĂł de la mano y yo no querĂa que me tocara, no querĂa
sentirme dĂ©bil ni vulnerable, ya habĂa superado su manipulaciĂłn, ya no querĂa
volver a lo mismo, tenĂa tanta cĂłlera en ese momento que yo sin ser violenta
quise golpearlo para que sienta el dolor fĂsico que yo sentĂ, pero obvio no lo
hice. Mientras yo hablaba Ă©l sĂłlo decĂa “perdĂłname” y se tapaba la cara con las
manos y movĂa la cabeza de un lado al otro. “Cállate y dĂ©jame terminar” le
dije. Nunca le hice problemas, ni le reclamĂ© nada, a pesar que tenĂa razones
para hacerlo, siempre quise llevar la fiesta en paz, pero él siempre se
aprovechĂł de eso. “Ya no te creo nada, no creo cuando me dices que te perdone,
hace mucho tiempo que dejé de creer todo lo que venga de ti, nunca te diste
cuenta de todo lo que hice, todo lo que di y todo lo que aguanté por ti, por
pensar que en algĂşn momento las cosas iban a ser diferentes, tĂş nunca hiciste
nada.
Nuestra vida hubiera sido diferente, quizás las cosas
hubieran seguido su curso, quizás sólo te necesitaba conmigo para afrontar todo
lo que venĂa, quizás nunca hubiera pasado nada malo si nunca te hubieras ido,
pero no, no fue asĂ, estaba sola, yo sĂłlo te necesitaba a mi lado, asĂ lo
nuestro no haya funcionado, nunca debiste dejarme sola... eso no es de hombres"... le dije.
Yo seguĂa llorando y Ă©l tambiĂ©n, pude sentir su
remordimiento y lo mal que se sentĂa en ese momento, pero yo tenĂa que decirle
todo, no me importó lastimarlo con mis palabras, si a él nunca le importé lo
suficiente como para convertirse en el hĂ©roe que me salvarĂa de Ă©l mismo. Lo
herĂ con todo lo que le dije, seguro es lamentable, pero no me importĂł y no me
arrepiento, por primera vez en mi vida con él sólo pensé en mà y eso era lo que
necesitaba.
Él no me contradijo en nada, al contrario me dio la razón,
me dijo lo aterrado que estaba, que siempre me quiso pero que fue un cobarde,
que no estaba en sus planes, que fue un estĂşpido porque tenĂa otras prioridades
y no se dio cuenta lo importante que era lo que nos estaba pasando, que hace
algĂşn tiempo se dio cuenta de todo lo que habĂa hecho y que buscaba la
oportunidad de acercarse pero yo ya no lo dejaba, Ă©l entendĂa que ya me habĂa
cansado, que ya era muy tarde para seguir intentando y cuando se dio cuenta que
yo quise seguir mi vida ya sin él, mirando hacia otro lado, buscando otra
oportunidad, comenzĂł a verme diferente, sentĂa que me estaba perdiendo y lo que
no sabĂa es que ya me habĂa perdido hace mucho tiempo, pensĂł que siempre iba a
estar ahĂ, para Ă©l, que no podĂa mirar a otro ni tener nada con nadie porque
estaba enamorada de él y un montón de cosas más, yo sólo lloraba porque no
podĂa creer lo que me estaba diciendo y le dije: “hubiera dejado todo por ti,
por nosotros, pero ya es tarde, ha pasado mucho tiempo y yo no soy la misma, mi
vida terminĂł cuando me caĂ, por tu culpa, cuando me arrastrĂ© por el suelo
porque no podĂa levantarme, porque estaba totalmente destruida por dentro y por
fuera, busquĂ© ayuda, alzaba la mano para saber si aparecĂas y la tomabas pero
no, eso nunca pasĂł, ya habĂa perdido mucho tiempo en la nada, viviendo por
vivir, ahogada en la depresiĂłn, tuve terapias psicolĂłgicas, fui a varios
curanderos, tenĂa pesadillas, no podĂa dormir y tenĂa miedo a la noche, hice
aromaterapia, leĂ metafĂsica y una que otra ciencia milenaria, tambiĂ©n hice una
terapia espiritual, estaba desesperada, no sabĂa quĂ© más hacer para confundir
al universo y borrar lo que habĂa escrito en Ă©l, eso que no puedo repetir por
miedo a que suceda, querĂa reconciliarme conmigo misma, perdonarme y que me
perdone, fue ahĂ cuando todo comenzĂł a mejorar lentamente… y volvĂ a empezar, cuando por fin pude levantarme, sin ti, más segura, más fuerte porque no podĂa
dejar que me venza el pasado, mis remordimientos, no podĂa dejar que tĂş me
venzas, tenĂa que demostrar que soy valiente, por mĂ, por Ă©l”
Estábamos llorando, no importaba si habĂa gente
alrededor, tenĂamos que decirnos todo, era la Ăşltima oportunidad de hacerlo. Al
final le dije que lo perdonaba, que podĂa seguir viviendo tranquilo, que yo ya
lo habĂa soltado y que veĂa las cosas de otra manera, que quĂ© bonita hubiera
sido nuestra vida juntos, que las cosas pasan por algo y que nada sucede por
casualidad, que en algĂşn momento tenĂamos que aclarar todo, que era tarde para
algunas cosas pero nunca es tarde para perdonarnos, que no podrĂamos ser amigos
jamás, pero que tenemos una historia juntos, pero… no tuvo un final feliz… pues
no, pero pudimos terminarla lo mejor posible.
No dijimos nada más, hasta llegar a mi casa, antes de
bajar de su auto le dije: “Realmente yo estaba enamorada de ti, pude perdonarte
muchas veces por ese amor, pude sentir que te odiaba cuando te ibas, pero sabĂa
que en algĂşn momento te ibas a dar cuenta de todo, nunca pensĂ© que lo harĂas
cuando sea demasiado tarde, te quiero porque siempre habrá algo que nos una,
pero no quiero verte más, ni que me escribas, ni saber nada de ti, quiero que
entiendas que ya nada será lo mismo, ya te perdoné y te solté, ya no espero
nada de ti, por favor, haz lo mismo conmigo” Nos abrazamos y me dijo: “ReciĂ©n
me doy cuenta lo valiosa que eres, y el daño que te hice, siempre me sentiré
culpable a pesar de todo, asà como dices que quizás nuestra vida hubiera sido
diferente, pues sĂ, tienes razĂłn, ahora lo sĂ©, hubiĂ©ramos sido felices, ya no
tengo duda, lamento haber sido tan cobarde contigo, no quiero lastimarte más,
si quieres que me aleje lo haré aunque me duela, pero lo merezco, yo también
siempre te voy a querer, y quiero que seas feliz, pero no soportarĂa verte con
otro, por eso no estarĂ© cerca de ti, gracias por perdonarme”… y me fui.
Espero de verdad no volver a verlo nunca más

