Welcome to my blog, hope you enjoy reading
RSS

sábado, mayo 24, 2014

Cerrando el libro


Pude ver su auto negro a lo lejos, estaba muy nerviosa, salĂ­, me temblaban las manos, y tenĂ­a “esa” sensaciĂłn en el corazĂłn que siempre sentĂ­, ya dije que no puedo escribir nada bueno de Ă©l, a pesar que fui feliz, fueron más las lágrimas que me ocasionĂł y eso me hizo cerrar la posibilidad de recordar los buenos momentos que vivimos. Estaba ahĂ­ esperando, subĂ­ al auto, olĂ­a igual que siempre, no sabĂ­a cĂłmo saludarlo, ni cĂłmo mirarlo, rápidamente se me llenaron los ojos de recuerdos y me dio un beso… en la mejilla, no sabĂ­a quĂ© decirle ni cĂłmo empezar, tenĂ­a 3 nudos en la garganta, uno por cada año vivido con Ă©l, “que linda estás” me dijo. “QuĂ© huevĂłn eres” le dije. Me abrazĂł y llorĂł, nunca lo habĂ­a visto llorar asĂ­, como un niño, no me dijo nada, sĂłlo llorĂł… y yo tambiĂ©n, necesitaba decir tantas cosas, todo lo que sentĂ­ antes, lo que sentĂ­ despuĂ©s y lo que siento ahora, quĂ© difĂ­cil volver a traer el pasado con la misma intensidad, poder decirle por fin lo que realmente tengo en el corazĂłn desde hace tanto tiempo, para que despuĂ©s de años reciĂ©n pueda entender que una mujer siempre es la más afectada en Ă©sta situaciĂłn, por quĂ© me aferraba tanto a ese amor desvanecido y  por quĂ© siempre lo perdonaba cuando volvĂ­a, nunca habĂ­a entendido cuán doloroso pudo ser para mĂ­ pasar todo lo que pasĂ© sola, y lo cobarde que fue al comportarse de esa manera, he llorado y he sentido que no me queda ni una lágrima más para Ă©l, pude ver en sus ojos verdes enrojecidos la culpa y el remordimiento que no lo han dejado vivir en paz porque nunca hizo las cosas bien, porque siempre pensĂł en sĂ­ mismo y no se dio cuenta que alguien más podĂ­a depender de Ă©l, y no me refiero a mĂ­. Le dije exactamente con fechas, horas, lugares, sentimientos y rencor todo. Mientras hablaba yo lloraba, se me entrecortaba la voz y no podĂ­a respirar bien, me agarrĂł de la mano y yo no querĂ­a que me tocara, no querĂ­a sentirme dĂ©bil ni vulnerable, ya habĂ­a superado su manipulaciĂłn, ya no querĂ­a volver a lo mismo, tenĂ­a tanta cĂłlera en ese momento que yo sin ser violenta quise golpearlo para que sienta el dolor fĂ­sico que yo sentĂ­, pero obvio no lo hice. Mientras yo hablaba Ă©l sĂłlo decĂ­a “perdĂłname” y se tapaba la cara con las manos y movĂ­a la cabeza de un lado al otro. “Cállate y dĂ©jame terminar” le dije. Nunca le hice problemas, ni le reclamĂ© nada, a pesar que tenĂ­a razones para hacerlo, siempre quise llevar la fiesta en paz, pero Ă©l siempre se aprovechĂł de eso. “Ya no te creo nada, no creo cuando me dices que te perdone, hace mucho tiempo que dejĂ© de creer todo lo que venga de ti, nunca te diste cuenta de todo lo que hice, todo lo que di y todo lo que aguantĂ© por ti, por pensar que en algĂşn momento las cosas iban a ser diferentes, tĂş nunca hiciste nada.
Nuestra vida hubiera sido diferente, quizás las cosas hubieran seguido su curso, quizás sólo te necesitaba conmigo para afrontar todo lo que venía, quizás nunca hubiera pasado nada malo si nunca te hubieras ido, pero no, no fue así, estaba sola, yo sólo te necesitaba a mi lado, así lo nuestro no haya funcionado, nunca debiste dejarme sola... eso no es de hombres"... le dije.
Yo seguía llorando y él también, pude sentir su remordimiento y lo mal que se sentía en ese momento, pero yo tenía que decirle todo, no me importó lastimarlo con mis palabras, si a él nunca le importé lo suficiente como para convertirse en el héroe que me salvaría de él mismo. Lo herí con todo lo que le dije, seguro es lamentable, pero no me importó y no me arrepiento, por primera vez en mi vida con él sólo pensé en mí y eso era lo que necesitaba.
Él no me contradijo en nada, al contrario me dio la razĂłn, me dijo lo aterrado que estaba, que siempre me quiso pero que fue un cobarde, que no estaba en sus planes, que fue un estĂşpido porque tenĂ­a otras prioridades y no se dio cuenta lo importante que era lo que nos estaba pasando, que hace algĂşn tiempo se dio cuenta de todo lo que habĂ­a hecho y que buscaba la oportunidad de acercarse pero yo ya no lo dejaba, Ă©l entendĂ­a que ya me habĂ­a cansado, que ya era muy tarde para seguir intentando y cuando se dio cuenta que yo quise seguir mi vida ya sin Ă©l, mirando hacia otro lado, buscando otra oportunidad, comenzĂł a verme diferente, sentĂ­a que me estaba perdiendo y lo que no sabĂ­a es que ya me habĂ­a perdido hace mucho tiempo, pensĂł que siempre iba a estar ahĂ­, para Ă©l, que no podĂ­a mirar a otro ni tener nada con nadie porque estaba enamorada de Ă©l y un montĂłn de cosas más, yo sĂłlo lloraba porque no podĂ­a creer lo que me estaba diciendo y le dije: “hubiera dejado todo por ti, por nosotros, pero ya es tarde, ha pasado mucho tiempo y yo no soy la misma, mi vida terminĂł cuando me caĂ­, por tu culpa, cuando me arrastrĂ© por el suelo porque no podĂ­a levantarme, porque estaba totalmente destruida por dentro y por fuera, busquĂ© ayuda, alzaba la mano para saber si aparecĂ­as y la tomabas pero no, eso nunca pasĂł, ya habĂ­a perdido mucho tiempo en la nada, viviendo por vivir, ahogada en la depresiĂłn, tuve terapias psicolĂłgicas, fui a varios curanderos, tenĂ­a pesadillas, no podĂ­a dormir y tenĂ­a miedo a la noche, hice aromaterapia, leĂ­ metafĂ­sica y una que otra ciencia milenaria, tambiĂ©n hice una terapia espiritual, estaba desesperada, no sabĂ­a quĂ© más hacer para confundir al universo y borrar lo que habĂ­a escrito en Ă©l, eso que no puedo repetir por miedo a que suceda, querĂ­a reconciliarme conmigo misma, perdonarme y que me perdone, fue ahĂ­ cuando todo comenzĂł a mejorar lentamente… y volvĂ­ a empezar, cuando por fin pude levantarme, sin ti, más segura, más fuerte porque no podĂ­a dejar que me venza el pasado, mis remordimientos, no podĂ­a dejar que tĂş me venzas, tenĂ­a que demostrar que soy valiente, por mĂ­, por Ă©l”
Estábamos llorando, no importaba si habĂ­a gente alrededor, tenĂ­amos que decirnos todo, era la Ăşltima oportunidad de hacerlo. Al final le dije que lo perdonaba, que podĂ­a seguir viviendo tranquilo, que yo ya lo habĂ­a soltado y que veĂ­a las cosas de otra manera, que quĂ© bonita hubiera sido nuestra vida juntos, que las cosas pasan por algo y que nada sucede por casualidad, que en algĂşn momento tenĂ­amos que aclarar todo, que era tarde para algunas cosas pero nunca es tarde para perdonarnos, que no podrĂ­amos ser amigos jamás, pero que tenemos una historia juntos, pero… no tuvo un final feliz… pues no, pero pudimos terminarla lo mejor posible.
No dijimos nada más, hasta llegar a mi casa, antes de bajar de su auto le dije: “Realmente yo estaba enamorada de ti, pude perdonarte muchas veces por ese amor, pude sentir que te odiaba cuando te ibas, pero sabĂ­a que en algĂşn momento te ibas a dar cuenta de todo, nunca pensĂ© que lo harĂ­as cuando sea demasiado tarde, te quiero porque siempre habrá algo que nos una, pero no quiero verte más, ni que me escribas, ni saber nada de ti, quiero que entiendas que ya nada será lo mismo, ya te perdonĂ© y te soltĂ©, ya no espero nada de ti, por favor, haz lo mismo conmigo” Nos abrazamos y me dijo: “ReciĂ©n me doy cuenta lo valiosa que eres, y el daño que te hice, siempre me sentirĂ© culpable a pesar de todo, asĂ­ como dices que quizás nuestra vida hubiera sido diferente, pues sĂ­, tienes razĂłn, ahora lo sĂ©, hubiĂ©ramos sido felices, ya no tengo duda, lamento haber sido tan cobarde contigo, no quiero lastimarte más, si quieres que me aleje lo harĂ© aunque me duela, pero lo merezco, yo tambiĂ©n siempre te voy a querer, y quiero que seas feliz, pero no soportarĂ­a verte con otro, por eso no estarĂ© cerca de ti, gracias por perdonarme”… y  me fui.


Espero de verdad no volver a verlo nunca más