Me
acostumbré tantas veces a que me salven y ahora que debo salvarte no sé cómo
hacerlo, aunque sea hubiera querido acompañarte como me lo pediste pero no
pude, no pude… y me quedé pensando, aunque siempre dices que no debo
preocuparme por ti, pues no puedo evitarlo, me sentí limitada por querer y no
poder estar ahí… contigo. Igual sabes que no te voy a soltar la mano, no ahora,
no quiero hacerlo. Me haces bien (te lo he dicho muchas veces) y quizás yo a ti
también (eso espero). Mi churro quiero verte bien siempre, como el niño grande
que eres, me encantas… y mucho, tú lo sabes, siempre te lo digo y cuando lo
hago… tú sonríes ¿cierto? Yo tampoco tuve un buen día hoy, quizás nos
hubiéramos ayudado mutuamente a olvidar el mal día, pero ya falta poco para
nuestros días de viaje… prometo hacerte olvidar todo lo que no te hace bien, ya
vas a ver…
Ya
quiero que sea jueves, irme contigo lejos, olvidarnos de todo…

