
Cada día la misma historia, pero con distinta fecha. Las mismas putadas pero con distintas excusas. Las ilusiones joden demasiadas vidas, y yo... yo soy demasiado ilusa. La desconfianza me salva a veces. No le creo, pero le sigo el rollo, con la esperanza de que algún día éste se gaste y tenga que usarme a mí para limpiar sus daños. Al final acaba pasando el tiempo, con él. Y todas esas veces que no se acordó de mí, es lo único que yo recuerdo. Y sólo queda una cuestión de tantas que pensé ¿Juego al mismo juego, o es él el que juega conmigo?
Foto encontrada en la web


0 comentarios:
Publicar un comentario