
Miradas que se clavan como lo hicieron mis uñas en tu espalda. Caricias desgastadas sobre la piel de quien nunca mereció nada y odio guardado junto a los sueños, bajo la almohada. Apagué mi corazón y dejé puestas las llaves, llegaste y lo robaste como si nada. Muéstrame esos ojos, sin palabras todo vale. Échale más arena al reloj, que no se pare el tiempo. Que no nos pare el tiempo. Dedícame un minuto y te construyo un universo. Fui la reina de mi templo y la ruina de tu cuento. ¿Dónde quedó lo bonito de intentarlo? Lo de no esperarlo y acabar por conseguirlo. ¿Dónde quedó el placer de volver a hacerlo? "No se puede tener todo" me dijeron, ellos no entienden que no lo quiero todo, te quiero a ti, sin más. Abre los ojos CABRÓN, verás lo que te ofrezco. Me olvidé de ti, pero para olvidarme de nosotros también tuve que olvidarme de mí y eso es algo que no me perdono. Solo te diré te quiero cuando esté totalmente segura, totalmente segura de que no puedes oírme. Hay secretos de dos, que es mejor no contar a nadie.


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