
Pensé que después de todo lo mÃo con él podÃa llegar a funcionar si le daba una oportunidad, si abrÃa un poco mi cabeza y mi corazón para poder entendernos mejor, para poder llegar a algún lugar y dejar esto de "sin ataduras" atrás. Pero él ama las cosas asà como están, sabe que no va a ir más lejos, y de hecho, en este momento que no nos hablamos, no hace nada para que volvamos al punto de partida siquiera. Él sólo quiere tenerme, sin más ni menos. Tenerme sin ser necesario que hable, sin ser necesario llegar más allá de lo fÃsico, del roce, de los besos y el placer. Él está bien asÃ. Y no quiere estar de otra forma. Y si bien, después de tanto tiempo de conversaciones comenzaba a tenerle un poco de aprecio, todo aquello dejo de ser lo que era cuando le encontré no respetándome, casi intentando decirme algo romántico, llegó a insultarme. No necesito ahora a alguien que me diga qué no soy y qué debo ser, estoy cansada de escuchar a todo el mundo reclamarme cosas, pedirme que sea asà o asá. Soy como soy, si te gusta bien y sino, también.


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