Hoy es uno de esos dÃas en que uno sólo espera que alguien le diga algo bonito, algo que le saque de sus decepciones circulares de una historia de amor pasada o de la inquietud de esperar sentada un cambio de viento. Porque la mayorÃa de las cosas que terminan no te dejan cesantÃa y a veces resulta agotador tratar de ser tan fuerte y saber las pocas probabilidades de que este jueves nos deje un final de cine entre las sábanas. Uno de esos dÃas en que uno tiene ganas de cambiar de domicilio para instalarse en un presente más amable porque a veces la vida es injusta y te secuestra un invierno áspero y el porvenir es sólo un niño mal vestido al que hace falta sólo un gesto para cambiar de traje, justo ese gesto que hoy soy incapaz de encontrar.
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