
"Sólo quiero mi cabeza en tu hombro", sentà una vez más... y ahà estaba, más y más cerca de ti y de tu boca...¿te cuento un secreto? en ese momento, minutos antes y después de poner mi cabeza en tu hombro por primera vez, las mariposas que ocupaban el lugar de las hojas de esos árboles, bajaron hasta mi invadiéndome con sus revoloteos por todo el cuerpo, porque cuando apoyé mi cabeza en tu hombro, supe que siempre querÃa estar asÃ, contigo. Supe que podrÃa enamorarme de ti perdidamente (y lo admito, tuve miedo). Después mi primera noche perfecta contigo fue esa, la noche más desesperada porque tardaba en llegar, mientras la ansiedad y el silencio consumÃa el tiempo y sus minutos y sus horas... AsÃ, cuando llegué a mi casa, y ya estaba sin ti, necesité que llegara pronto el dÃa en que pudiera tenerte a mi lado nuevamente, y mientras tanto, del resto de los dÃas sólo querÃa noches, porque ya no podÃa estar despierta sin verte.

