
Gracias a ti me he perdonado, he conseguido sostener la mirada en el espejo más de diez segundos sin romper a llorar, me he desvestido y me he dicho a mi misma que tampoco estoy tan mal, he aprendido a quererme y a creer en mi, he mordido el chocolate sin sentir culpabilidad, me he puesto guapa solo para mÃ, he decidido que no me volveré a asustar por lo que piensen los demás, he dejado de ser pesimista y he aceptado que ahora tu estás aquà porque te gusto tal y como soy, y punto.

