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domingo, marzo 05, 2023

Empatía, respeto y lealtad

La empatía es la capacidad que tiene una persona de percibir las emociones y los sentimientos de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar. Además consiste en entender a una persona desde su punto de vista en vez del propio, o en experimentar indirectamente los sentimientos y percepciones del otro.

El respeto es la consideración y valoración especial ante alguien y algo, al que se le reconoce valor social o especial diferencia. También es uno de los valores fundamentales que el ser humano debe tener siempre presente a la hora de interactuar con personas de su entorno.

La lealtad es un principio que básicamente consiste en nunca darle la espalda a determinada persona o grupo que están unidos por lazos de amistad o por alguna relación social, la lealtad está más apegada a la relación con otra persona. Es una virtud consistente en el cumplimiento de lo que exigen las normas de fidelidad, honor y gratitud. 

Si la gente aplicara la empatía, el respeto y la lealtad, en todos los aspectos de su vida, con la familia, amigos, en relaciones de pareja, en el trabajo, en el día a día, hasta con algún desconocido que nos cruzamos por la calle, el mundo sería completamente diferente.

Considero que la empatía, va de la mano con el respeto, porque si no hay empatía es porque no hay respeto, y si no hay respeto, es imposible que haya empatía, y en base a todo esto se va formando la lealtad.

Es cierto que esto empieza en el hogar y la formación desde niños, los valores de la familia, la crianza y el amor. Enseñarle a un niño respetar a otro y no hacer o decir algo que lo pueda lastimar puede ser sencillo, lo difícil es mantener ese hábito, sin dejarse llevar por la sociedad o el entorno que muchas veces puede ser negativo.

En mi caso, puedo decir que he crecido en una familia donde me han inculcado valores, y también, a lo largo de mi vida he aprendido mucho, desde que recuerde en episodios que he vivido siempre he pensado en cómo se sentiría la otra persona si hago o no hago algo, y lo más triste de todo esto, es que descubrí que lo hacía, cuando me lo hacían a mí, porque en realidad lo hago por inercia, y yo nunca entendía porqué había gente que supuestamente me quería, que al final terminaba haciendo cosas que me lastimaban, apesar de habérselo dicho o mencionado en algún momento, y muchas veces siento que minimizan mis sentimientos y eso duele mucho. Hasta he llegado a pensar que lo han hecho a propósito, alguna que otra vez me lo han confirmado, entonces empiezan a dar vueltas en mi cabeza, la más grandes incógnitas: ¿Quién en su sano juicio haría algo a propósito sabiendo que a la otra persona le duele y le afecta? ¿Los egoístas? ¿Los narcisistas? ¿Los egocentristas? ¿O simplemente los que no les importas? Respuesta: Todas las anteriores.

Me ha pasado con amigos, amigas, novios, salientes, compañeros de trabajo, con familia (con mi hermano, últimamente), etc. Nunca logro entender completamente el porqué de hacer o decir algo que sabes que va a lastimar al otro. ¿Cómo pueden estar con la conciencia limpia? ¿Cómo pueden dormir tranquilos? Será que yo tengo metido en la cabeza muy profundo el tema del karma y de que todo lo que haces en algún momento, la vida te lo devuelve (sea bueno o malo) por eso siempre trato de hacer las cosas bien, porque no le quiero deber nada a la vida ni al karma y claro que a veces me equivoco, no soy perfecta. Pero lo más irónico de todo esto es que, lamentablemente, me ha pasado siempre, me han hecho cosas que no merecía, y que nunca haría, me han hecho tener momentos muy incómodos donde lo que quería era salir corriendo de algún lugar pero solo atinaba a aguantar, respirar profundo, sonreír y seguir como si nada, sin embargo, me atrevo a decir, que nunca he cambiado mi forma de pensar sobre la empatía, el respeto, la lealtad, y claro, me han pasado cosas tan injustas, y como creo en vidas pasadas, me atrevo a decir que todo esto me pasa porque en otras vidas debo haber sido bien mala y debo de haber tenido cero empatía, cero respeto y cero lealtad - y es precisamente ahora cuando me río irónicamente para no llorar - lo bueno de todo esto es que en esta vida ya estoy quemando karmas y quiero creer que en la que sigue lograré ser feliz y recibiré todo lo bueno que hice y que sigo haciendo en esta vida. Bueno, ¡soñar no cuesta nada!

¿Tanto les cuesta ponerse en el lugar del otro antes de decir o hacer algo? ¿Tanto les cuesta respetar a los demás? ¿Tanto les cuesta ser leales a las personas que tienen al lado? Ah, pero cuando a esas personas le hacen lo mismo, se indignan, se ofenden, reclaman, hacen un escándalo, inclusive quieren hacerte sentir culpable. No esperes que te lo hagan para recién entender y por fin dejar de hacerlo. Es tan sencillo evitar.

"Mi problema" es que mi nivel de empatía, respeto y lealtad, es tan alto, que muy pocos tienen y sobre todo entienden, es por eso que muchas veces he sentido que me han traicionado, porque he sido empática, he respetado y he sido leal a quien no se lo merecía, he dado lo mejor de mí a alguien que terminó humillándome y faltándome el respeto de la peor manera, por eso es que ahora, suelo reprimir mis sentimientos, esa es mi coraza, lamentablemente siempre estará el miedo de la traición o de que se burlen de lo que siento, lo que me lastima, o simplemente lo minimicen. Y claro, he llegado a la conclusión que son las consecuencias de las relaciones tóxicas que he tenido, y bueno ahora con una relación sana, basta una chispita para querer incendiar todo, porque de alguna manera activa esa parte de mí, traicionada, minimizada, dolida, ignorada y humillada.

Mi psicóloga me dice que lo hable, que lo comunique, que explique cómo me hace sentir alguna actitud, lo he aplicado, pero muchas veces me siento no escuchada y eso es bastante frustrante porque si a mí me dices una sola vez que te dolió algo que hice o que dije, yo nunca más lo vuelvo a hacer ni a decir, o sea, en serio, NUNCA, no soy capaz de hacer algo sabiendo que le hace daño a alguien que quiero. Y bueno, al sentirme no escuchada, en algún momento lo tendría que volver a decir pero ya ¿para qué? Eso de andar repitiendo, me llega a cansar, o sea, ¿cuántas veces hay que decirlo para que alguien entienda? Entonces me dice que evite apegarme a lo que hagan o dejen de hacer los demás, que busque la forma de ir soltando, de quitarle el poder de lastimarme ante cualquier actitud, y bueno, hasta ahí todo bien... luego dice que es mejor no esperar nada de nadie, pero ¿Cómo se logra eso? ¿Cómo se puede vivir así? Vivimos en un mundo donde esperamos todo, esperamos que nos amen como nosotros amamos, esperamos que nos respeten como nosotros respetamos, esperamos que nos sean leales como nosotros lo somos, o sea, esperamos siempre reciprocidad, ¿Cómo carajos se puede vivir dando todo sin esperar lo mismo? ¿Acaso no es algo incoherente? Es como cuando prestas dinero, obviamente esperas que te paguen, ¿O acaso prestas dinero y no esperas que te paguen?

En fin, lo siento, mi cabeza siempre está a full y tiene miles de preguntas ante cualquier situación, esto suele ser bastante agotador, por eso a veces prefiero escribirlo. Cómo quisiera que me deje de afectar algo en específico, quizás poco a poco me va a dejar de importar y creo que será más fácil todo. 

Y pues, yo seguiré en el intento de no dejar que factores externos alteren mi estabilidad emocional ni mi paz interior.

Y si me permites darte un consejo, te diría que siempre escuches y que actúes a la primera, no minimices los sentimientos de los demás, que si te los dicen es porque le importas y realmente quieren que funcione la amistad/la relación, valóralo, porque a veces, por heridas del pasado, hablar de sentimientos puede ser bastante difícil, por eso, no permitas que alguien sufra por alguna actitud tuya habiéndotelo dicho antes. 

Evita lastimar, no hagas cosas que no te gustaría que te hagan, no seas el motivo de que alguien no quiera intentarlo más, porque será tarde.

Mientras tanto, sea empáticos con todos, respeten siempre a los demás y sean leales a sus principios, la vida en algún momento los recompensará, de eso estoy segura. 



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