Sé que dije, aquel día, que sería la última vez que escribiría sobre ti, pero te juro que nunca pasó por mi mente que esto pasaría, no he podido dormir, tengo una sensación muy extraña desde que me enteré, siento un dolor y una pena enorme en el alma y en el corazón, no puedo ni quiero creerlo. Me la he pasado recordando cada detalle desde el día que te conocí, y me he quedado con el corazón todo retorcido.
Así que he decidido, por fuerza mayor, romper ese juramento y volver a escribir sobre ti, sobre nuestra historia desde que nos conocimos.
Esa noche, en La Noche, cuando llegaste con tu guitarra, todo lindo, con tu sonrisota, después de hablar por un rato entre todos, con los amigos, poco a poco todo alrededor dejó de tener sentido y solo éramos tú y yo, entre risas, bromas y coqueteo, el primer selfie lo tomaste tú, luego grabamos nuestros números, tú me pusiste como "la irresistible" y yo te puse como "el irresistible" éramos el team de "los irresistibles", así empezó nuestra historia. Mientras todos comenzaban a comentar y a jodernos, nosotros seguíamos en nuestra burbuja. Y bueno me preguntaste si me podías llevar a mi casa y acepté.
Luego empezaron las salidas, y el primer beso te lo di yo, no parabas de hablar y yo solo en mi mente quería que me chaparas, en verdad ni siquiera me acuerdo de lo que me decías, yo solo pensaba: ¿a qué hora me va a chapar? Y ¡zas! te callé dándote un piquito, me miraste con tu sonrisota e hiciste lo demás, no sé por cuánto rato chapamos, perdí la noción del tiempo, estábamos tan felices. Recuerdo cuando aparecías en la puerta de mi edificio a media noche, con tu guitarra, después de alguna tocada cerca, todavía tengo tu imagen grabada en la mente y en mi corazón, bajar y verte parado esperándome, siempre con tu sonrisota, esa, cuando arrugabas un poco la nariz, amo por sobre todas las cosas esa sonrisa.
En una de esas salidas me contaste qué pensaste cuando me conociste: "estábamos ahí conversando, todos se pararon pero tú te quedaste sentada, como en otra, y después caleta me puse a tu lado, te paraste y pensé, wow qué chica para más irresistible, y así fue que salió lo de irresistibles", después me preguntaste qué fue lo que pensé yo, y te dije: cuando te vi acercarte con tu guitarra en la espalda, pensé: músico no, que me enamoro. Estabas tan feliz, nos reíamos tanto. Me ayudaste tanto con mi depresión, me entendías, no pensabas que exageraba, eras perfecto y no te valoré. Después cambiamos de "irresistibles" a "chaparros" en los teléfonos.
Cuántas salidas a conciertos y yo de groupi, amaba decir: vengo con la banda. También recuerdo cuando tocabas tan fuerte la guitarra que te hacías heridas en los dedos, te los curaba y te regañaba como niño, pero nunca me hacías caso, o cuando te mudaste a ese edificio cerca a limatambo, en el séptimo piso y no tenía ascensor, subíamos por las escaleras y golepabas uno de los muros con el puño y te lastimabas, tampoco me hacías caso. Esa vez que nos quedamos dormidos en el estudio de ese amigo que no me acuerdo su nombre, quedaba por Santa Cruz, en el piso con mantas escuchando tu música rara, "re romántico". El USB de guitarrita que te regalé. Me gustaba mucho cuando me enseñabas videos y me explicabas a veces cosas que ni entendía, pero amaba escucharte hablar con tanta emoción y cuando hablábamos en portugués solo por joder, y las veces que te recogía del cc del británico la época que trabajaste ahí, con el sonido de las obras, chapábamos todo el rato en la cabina, full adrenalina mi chaparro, qué bien la pasábamos.
Pasó el tiempo y perdóname, nunca me cansaré de pedirte perdón, yo estaba muy confundida, y cometí el peor error de mi vida, te dije que no podía seguir con esto, entre otras cosas. Y lo demás no quiero recordar, me sigo sintiendo tan culpable por todo. Me odiaste por mucho tiempo, aunque al final me hayas dicho que no fue así. Decías que nuestra historia era como la de "500 días con Summer" (la película) que te sentías como Tom y que yo era Summer. Obviamente después me arrepentí, te extrañaba un montón, nos extrañaba, muchísimo, no podía creer lo que había hecho. Después volvimos pero ya no eras el mismo de antes, entiendo que ya no confiabas en mí y yo solo quería demostrarte de todas las formas posibles que quería enmendar mi error, que estaba realmente arrepentida, pero no fue suficiente y no funcionó, y sí, ya era muy tarde. Así que me dejaste y no te juzgo, sufrí mucho por mi error, hasta ahora pienso en qué hubiera pasado si no te hubiera dicho todo lo que te dije. El universo sabe cuánto te lloré y todo lo que escribía sobre ti, sabía que de vez en cuando me leías, pero ya no querías hacer nada, se trataba de mí y yo ya no te importaba. Te extrañaba tanto, extrañaba joderte por tu música rara, tomar leche sin azúcar porque no tenías azucarero entonces para qué comprar azúcar pues, ¿no? Éramos tan divertidos, nos reíamos de todos, de nosotros, éramos felices y no te valoré en su momento. Perdóname.
Un par de años después, te busqué para ver si podíamos reescribir nuestra historia pero tú ya estabas escribiendo otra, y bueno, me dolió, pero siempre quise que fueras feliz, nunca te lo dije pero sé que me leíste, siempre lo hacías. A pesar que esa noche no me acerqué solo te miré de lejos, justo en el lugar donde nos conocimos, sé que me viste pero tampoco te acercaste. Esa noche, supe verdaderamente que ya te había perdido para siempre. Y sabes, la vida te recompensó con una buena mujer que te valoró hasta el final, eso es lo único que importa ahora.
Después de un tiempo decidí cerrar nuestra historia, no sabía nada de ti, tu número se me había borrado y estaba 99% segura que tú no me ibas a llamar ni a escribir, así que decidí escribir todo lo que sentía jurando que sería la última vez que escribiría sobre ti, que esa era mi manera de soltarte ya que nunca te pude decir a la cara todo lo que sentía. Solo quería que me perdonaras, que no me odiaras, porque quería que si alguna vez me volvía a encontrar contigo, nos saludáramos con cariño, sin rencores, yo solo quería que fueras muy feliz, no importaba si no era conmigo. Y ese 1% sucedió, me escribiste y me dijiste que no me odiabas, sí, me habías leído, y eso era lo que yo necesitaba, ya sabías lo que quería decirte, quizás hubiera preferido podértelo decir face to face, pero no se pudo, igual eso para mí fue tan liberador, me dijiste que no te atrevías a escribirme, te pregunté por qué y me dijiste que no sabías, que solo no te atrevías, no quise que te sintieras incómodo, así que te dije que no te preocuparas, que ya todo había pasado y que me alegraba mucho que me hayas escrito y poder saber de ti después de mucho tiempo, así que desde ahí empezamos a hablar y escribirnos como amigos, aunque siempre supimos que la conexión seguía, nunca más tocamos nuestro tema, por respeto a tu novia, por mi parte fue así y sé que por tu parte también.
Nunca más nos volvimos a ver. Hace unos días como siempre nos estuvimos escribiendo jodiéndonos, mandándonos memes, cagándonos de risa, también me contaste algunas cosas, me quedé un poco preocupada pero no pensé que esto pasaría, maldita sea. Me escribiste para despedirte, ahora lo sé, y te despediste riendo, no podíamos con tanta risa.
Ayer desperté con la noticia y no lo puedo creer hasta ahora, sobre todo cómo pasaron las cosas, cómo fue todo, tan inesperado y tan injusto.
Que donde estés, mi Kennito, mi chaparrito, encuentres paz, luz y la armonía que tanto mereces, espero de todo corazón que hayas curado las heridas con tu papá y que todo lo bueno que hiciste acá sea retribuido infinitas veces allá en el cielo.
Gracias por darme la historia de amor más bonita que he tenido, gracias por hacerme ver en el espejo y recordarme lo maravillosa e irresistible que soy, gracias por haber estado un tiempo tan valioso en mi vida, gracias por sacarme de la depresión en la que vivía, gracias por demostrarme que el amor verdadero sí existe, nunca voy a dejar de agradecerte ni de pedirte perdón, que nunca se te olvide que somos hechos el uno para el otro, que eres el amor de mi vida y yo el de la tuya, que llegará el día donde nos reencontraremos en otra vida, que esa vez sí lo haremos bien y que por fin seremos muy felices, con nuestros chaparritos tocando guitarra y pintando por ahí.
Yo solo soy parte de su pasado, gracias a nuestros amigos en común que me escribieron para darme el pésame, pero yo solo soy parte de su pasado. Me imagino cómo estará tu novia, espero que pueda encontrar calma dentro de tanto dolor, lo digo de corazón y con mucho cariño.
Te has llevado, como siempre, un pedazo de mi corazón, pero ésta vez por tiempo ilimitado.
Tupananchiskama, mi chaparro.
(Hasta que nos volvamos a encontrar)


0 comentarios:
Publicar un comentario