Hola tío, te extraño mucho, espero que donde estés, te sientas feliz y en paz. Hoy se cumplen dos años sin ti, han sido muy difíciles todos estos meses, semanas, días, el gran vacío que dejaste, ya nada es lo mismo, tengo en mi memoria y en mi corazón todo lo que hemos pasado juntos, tantos recuerdos, las salidas y las reuniones, las caminatas, los paseos, el columpio, mi pijama, las bromas, las risas, las tristezas, los bailes, tus muecas, las tardes en casa, la camisa a cuadros, el pan de manteca, la leche que siempre me traías, las fotos, el estofado de lengua, tu risa, el sonido de tu voz, tu pico de pato al dormir, tus ronquidos y cómo rechinabas los dientes, tus abrazos, tus besos en la frente, cuando me paraba en tu espalda, las chelas, las canciones, las cosquillas, los disfraces, tu pancita, tu forma peculiar de tocar la puerta, el delivery, "F", los juegos, tus detalles, tu sonrisa torcida, tus renegadas, el último abrazo, los planes que no pudimos cumplir, todo el amor y el apoyo que me diste durante toda mi vida, las cosas que me enseñaste, todos los recuerdos, todo lo vivido. Aún se me quiebra la voz al hablar de ti, y debo confesar que algunas noches sigo llorando pensando en ti, imaginando cómo hubiera sido la vida si todavía estuvieras aquí. Perdóname, solo he ido una vez a verte, no tolero la idea de visitarte en un cementerio, perdóname. No hay ni un solo día que no piense en ti, y cuando me pasan cosas buenas, sé que eres tú, que es gracias a ti, que sigues cuidándome y dando lo mejor de ti, que me sigues agarrando la mano, fuerte, que nunca me sueltas, que siempre ha sido así desde que nací. Perdóname, por no saber cuidarte como merecías, siempre me quedaré con eso de que pude haber hecho mucho más por ti, me salvaste tantas veces y yo no pude salvarte a ti, y con este nudo en la garganta, quiero decirte que me haces mucha falta, tengo tantas cosas por contarte, necesito tanto escuchar tu voz.
Perdón por no poder soltarte todavía - y para ser sincera, creo que nunca podré hacerlo -
Te quiero y te extraño jodidamente, gracias por ser mi otro papá y por no fallarme nunca.


0 comentarios:
Publicar un comentario