Hace más de una semana de mi pérdida emocional. Muchas noticias que poco a poco se han ido expandiendo dentro de mí y que están haciendo que me replantee demasiado las cosas. A lo mejor esta es una buena forma de seguir fallando, haciendo lo que no siento, haciéndome daño, menos o más del que me haría actuando como lo hacía antes. Siendo yo, quien sabe, no sé quién soy ahora mismo.
El azul, mi color, se ha vuelto negro, el verde oscuro, el rojo carbón. Quizás después de esto no todo sea tan negro, confío en eso.
Escondida, de pie, literalmente en medio del mundo. Sacaría a todas las personas que hacen daño, también me sacaría a mí misma; a ti quizás te sacaría conmigo. Después te dejaría ser feliz con todas y cada una de las personas que quieras, pero conmigo no, ya no.
Iré hacia la nada; iré buceando pero llegaré al final; o al principio, no lo sé, nadie lo sabe.
A lo mejor es lo que siempre debí de hacer, o a lo mejor no. ¿Quién tiene la respuesta correcta?
A veces me da tanto miedo, siento que avanzo con los ojos cerrados y el corazón abierto, ¿acaso estoy haciendo todo al revés?
Todos los días, rutinariamente, pienso en por qué la vida es tan hija de puta conmigo, en por qué siento que me falta algo, en por qué no puedo estar con quien realmente quiero, en la manera tan profunda que te he idealizado.
Será porque no he vuelto a volar desde la última vez que lo hice contigo.
Será que mi vida ha sido tan caótica que en su momento no merecía a alguien tan bueno como tú.
- Y me arrepiento - te lo volvería a decir a la cara millones de veces, si eso bastaría para que todo sea diferente, pero nunca será así.
Las cosas jamás me han salido bien, y me frustro.
Te extraño jodidamente, pero mereces ser feliz.
Obviamente no soy lo que necesitas, la verdad nunca quisiste necesitar a nadie y tenías una idea rara del amor, pero de algo sí estoy completamente segura, nunca olvidaré la forma en que me mirabas, para mí eso era realmente amor.
Pero el amor se acaba.
Recuerdo como si fuera ayer la última vez que te vi, tan hermoso tú, tan destrozada yo.
Alma desierta y abandonada en un lugar sin clave de acceso, con pena de muerte a los sentimientos.


0 comentarios:
Publicar un comentario