Siempre he tratado de no karmearme, siempre he intentado hacer lo que está bien, siempre me he preocupado más en los demás que en mí, siempre he evitado hacer lo que han terminado haciéndome a mí, siempre! Me cansé de ser la buenita que no quiere lastimar pero termina totalmente rota, me cansé de perder a gente buena por escoger a gente mala, me cansé de querer cambiar al destino, tan puto siempre, igual que la vida de injusta. Me cansé tanto de deshojar margaritas que ahora prefiero tomármelas. Si siempre me han hecho lo que yo he evitado hacer a los demás, entonces... ¿de qué me sirve preocuparme por la gente? ¿de qué me sirve ser la sacrificada que "al final será feliz"? ¿de qué mierda me sirve llorar y lamentar mi "mala suerte"? Los malos se ríen y son felices todo el tiempo y al final terminan mal, pero qué bien la pasaron antes ¿no? Creo que prefiero reír y vivir como me da la gana, siendo egoísta y pensando sólo en mí, ya que importa terminar mal, al final la idea es aprovechar las situaciones que se te presentan.
Ahora soy mala, ahora hago todo lo que me hicieron a mí. Mira lo que hice el lunes y lo bien que me sentí siendo la mala del cuento. Mira que disfruté tanto lo que hice, que hasta me fui riendo y la verdad es que no me importó, ni siquiera me siento mal, es más, me sigo riendo cada vez que me acuerdo.
Mira maldita vida en lo que me has convertido, mira qué has hecho de mí, mírame y desconóceme. Gracias por cambiarme el chip, ésta no soy yo, pero si ni a mí me importa... ¿a quién le va a importar?


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