El malo, el que hizo daño, el que mintió, está feliz. La que tiene el corazón roto, no.
La que traicionó, la que habló demás, está como si nada. La que fue traicionada ya no confía en nadie.
El que atropelló por estar ebrio, está libre. El que fue atropellado está postrado en una cama luchando por su vida.
La infiel se fue de vacaciones con "el amor de su vida". El ex se queda en casa pegando con triz su corazón.
El violador estuvo preso por 2 años y ahora está libre. La niña que fue violada tiene un trauma para toda su vida.
El que maltrató al perro duerme en su cama caliente todas las noches. El perro murió y su familia lo extraña con todas las fuerzas del corazón.
El político llega a su oficina, prende el aire acondicionado, se queda 4 horas sentado, habla por teléfono, roba, tiene un sueldazo, casas, autos, viajes, pero no aporta nada al país. El señor de limpieza, trabaja 12 horas diarias de lunes a domingo, se va en micro, soporta el tráfico, el calor, el frío, tiene una casa que mantener, deudas, préstamos y gana menos que el sueldo mínimo.
La amante se ríe porque consiguió lo que quería. La esposa todas las noches seca las lágrimas de sus hijos.
El que robó se compró un auto del año. El que le robaron trabaja doble turno para pagar deudas.
El estafador salió del país. La que fue estafada no tiene dónde vivir.
Él le dijo que siempre estarían juntos, que nunca la lastimaría. Ella es madre soltera y ya no confía en los hombres.
El que quiero ya no me quiere, ya ni siquiera me habla y el que no quiero...todos los días me dice lo bonita que estoy.
Muchas veces nos preguntamos por qué pasan éstas cosas, por qué a la gente mala le va bien y a la gente buena le va mal, y nos sorprendemos y nos indignamos. Nos cuesta creer que es la realidad, es la injusticia, la ironía. Es que la vida es así de puta y siempre están los que quieren cambiar el mundo, los que sonríen pero por dentro están llorando, los que se hacen los fuertes ante todos pero al llegar a casa se derrumban. Yo no soy una blanca paloma, he cometido muchos errores, la vida me los recuerda seguido, pero jamás he sido mala, jamás hice algo en contra de alguien sólo por gusto, el destino me ha golpeado mucho pero no por eso voy a usar la venganza como pretexto. Mientras tanto tengo que aguantar y aceptar lo que me pasa. Las cosas han mejorado bastante para mí, no lo niego, pero me falta algo que no mencionaré. Lo peor es aceptar todo lo que te pasa porque no te queda de otra, sin embargo los malos son felices ¿Por qué pues? Y siempre terminamos diciendo o escuchando la famosa frase: "Al final todo se paga" pero... ¿y por mientras qué?


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