Reunirse después de tiempo con buenos amigos es una de
las mejores sensaciones del mundo, aunque sería mejor no dejarse de ver por
tanto tiempo. Darte cuenta que es verdad que todavía existen personas que no cambian
su esencia, que a pesar de los años siguen siendo los mismos juguetones,
escandalosos y buenos amigos que conociste. A pesar de todas las vivencias y
cosas que hemos tenido que pasar… conservamos eso que tanto nos unía desde
siempre.
El viernes me reuní con ellos, mi amiga de toda la vida
que nos conocemos desde que estábamos en 1ero de primaria, teníamos 5 o 6 años, siempre fuimos
amigas, mejores amigas. Otra amiga que nos conocimos más o menos cuando
teníamos 14 años, congeniamos al toque y desde ahí nos convertimos en
confidentes y mi gordito también por ahí creo que cuando tenía 12 o 13 años, es
mi manito, me defendía cuando me jodían en el colegio.
Nos hemos reído demasiado, nos hemos hecho bullying, hemos conversado un montón, somos confidentes, hemos hablado de nuestros problemas, nuestras alegrías, nuestros planes, cosas muy fuertes, sin roche ni vergüenza, totalmente sinceros como siempre lo hemos sido entre nosotros… ahora sólo pienso que no quiero dejar de verlos, siempre hemos estado unidos a pesar de no vernos, sentí demasiada buena vibra. Así haya faltado más gente del grupo, estoy segura que esa noche estuvimos los que tuvimos que estar y aunque suene un poco atorrante éste será nuestro grupito siempre, con los demás será otra cosa, pero nosotros ya estamos en otro level, y eso lo sabemos, somos unos locos, somos hermanitos, somos lo que somos.
Nos hemos hecho mucho bien al encontrarnos, siempre
estaremos para reír o llorar, siempre estaremos para nosotros, los quiero
demasiado y me encanta haberlos visto de nuevo.
“Amigo
es aquel que te cuida las espaldas mientras tú se la cuidas a él”

