No es bueno tomar decisiones cuando estás triste, dolida o molesta, eso no es sano, muchas veces suelo cometer esos impulsos y pocas veces llego a arrepentirme. Pues ésta vez debo de decir que me arrepentí, por eso, he pensado todo con calma... y he decidido (ahora sí) vivir, sonreír, reírme a carcajadas con esa persona que me eriza la piel, que se preocupa por lo que me pasa, que es totalmente sincero conmigo, que está para mí y yo estoy para él, que me dice “sexycienta”, que le encanta mi sonrisa, que me deja “jugar” mientras maneja, que no le importa si quiero dormir apachurrada a él o solo enredar mis pies con los suyos, que supo mucho de mí con solo mirarme, que no se molesta si lo miro mientras duerme, que me dice que lo vuelvo loco, que tiene ojos lindos y está bien rico :)
Probablemente al final él no sea para mí pero ya no me preocupa correr el riesgo, los dos estamos rotos y tenemos un pasado en la mochila, no pensaré en eso y tampoco pensaré en el futuro voy a dejar que todo fluya, solo eso. Ya aprendí a conservar lo bueno que me puede dar la vida aunque solo dure un tiempo.

