
Podría haber hecho miles de cosas aquellos días. Hubiera podido haber cambiado mi vida para siempre, o simplemente desviar un poco el rumbo. Hubiera podido haberte sonreído el doble de veces de las que te sonreí, y podría haberte gritado menos. Podría haberte abrazado más fuerte, y haberte cogido de la mano con más seguridad. Pude en su día, guiñarte un ojo mientras que tus ojos se te iban hacia mí. Antes podía decirte lo mucho que te quería cuando dudabas sí de verdad lo hacía. Pero no hice nada de eso, porque pues todavía tenía dudas, pero ahora sé que es mejor vivir el momento sin pensar en lo que puede pasar después, y todas estas cosas las puedo hacer cuando yo quiera, en cualquier momento, porque volviste a mi y no pienso dejarte ir


0 comentarios:
Publicar un comentario