
De qué sirve encontrar éste lugar, dime. De qué sirve llegar a los atardeceres más nostálgicos del mundo y no verlos contigo. Llámame romántica, venga. Y un campo de amapolas en mi pelo y un mar de besos en el tuyo. Nueve de la noche. Seré tu equilibrio si tu eres mi café por las mañanas. Tu dedo índice paseando por mi espalda. El amor también madura. Leémos libros después de cenar. Un post-it de "Buenos días, princesa" en el buzón. Ya no estás.

