
No era la cuestión divertida de ir en contra de la corriente. En verdad, para una retratista la fealdad es perversa. ¿y que mas atractivo que algo perverso? La belleza en un principio me era perversa; pero ahora parece inofensiva. Está ahí esperando a ser observada. "Puesta y fácil de digerir". Pero la fealdad es cruel y desalmada. La belleza tiene aires de grandeza; pero es superficie superflua. La fealdad oculta cosas que no se pueden ver a simple vista. Entonces, la perversidad juega en contra de los estándares vacíos de lo bello...Tener una cámara y fotografiar algo feo es ser deliciosamente perverso; Evoca una ingenuidad esquiva y siniestra a la vez.


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